Crónica Soplaoman 2016

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Crónica Soplaoman 2016

Arturo Domercq 24 Jun 2016
Apasionado del triatlón, tri-cross, triatlón de invierno, larga distancia, etc.. Responsable financiero de decathlon.es

Hoy queremos compartir la experiencia de un gran fin de semana en el Soplao con el equipo de embajadores de Decathlon. Hemos organizado una expedición de embajadores al “infierno cántabro”, con participación en diferentes modalidades: BTT, Maratón, Combinada y Soplaoman. Sin saber muy bien donde me meto, me apunto al Soplaoman, que consiste en 10000 metros de natación, 74 kms de trail y 112 kms de BTT con grandes desniveles acumulados.

Me presento con el objetivo de  disfrutar a tope de esta prueba tan especial. Y con la ilusión de hacerlo utilizando marcas de Decathlon exclusivamente. Para ello cuento con el apoyo de B’twin, Kalenji y Nabaiji.

La previa del Soplao

Llegamos a Cantabria con Julián unos días antes de la prueba, para estar bien descansados y disfrutar de la Región. Sólo unas horas en Cabezón de la Sal y ya nos damos cuenta de que el Soplao es una prueba diferente. Todo el pueblo se prepara para el evento del año, por la calle la gente desborda simpatía, en la tienda de bicis te cuentan historias de la prueba, y en el bar te tratan como en casa.  Esto tiene muy buena pinta!

Natación, el aperitivo salado

El viernes por la mañana, la organización nos traslada en autobús a San Vicente de la Barquera. El viaje se hace muy ameno, sólo somos 29 “soplaoman” y el ambiente es de compañerismo total. Muchos de los participantes ya se conocen de la primera y segunda edición. Incauto de mí, por un momento pienso que si la gente repite es porque esto tampoco es tan duro como lo pintan…  A pesar de ser de los novatos me integro rápidamente en el grupo, gracias a los locales y a los sevillanos, que son mas salaos que el agua que me tocaría tragar en breve.

soplaoman mar

El mar está en buenas condiciones y además increíblemente… no llueve!  Estamos en la Playa de Meron, que tiene 2500 metros de cabo a cabo. Tendremos que hacer cuatro largos para cubrir el sector de natación.

Nos lanzamos al agua y las sensaciones son buenas, la verdad es que nadar en el mar es otra historia. Olas, corrientes, algún traguito de agua con sorpresa… mucho más divertido que la piscina. En el tercer largo paso una crisis. Vamos contra corriente. La mayor distancia que había entrenado eran 6km y me empiezo a preguntar si seré capaz de completar los 10km. Suerte que en el último punto de control saco la cabecita cual delfín en el Zoológico y los voluntarios me echan unas galletas de chocolate que me dan las fuerzas para llegar hasta la playa.

Pasamos el resto de la tarde en el Hotel de la organización. Los triatletas somos los “niños mimados” del Soplao, y nos tienen a cuerpo de rey. Ducha, comida y habitaciones compartidas  para descansar hasta la salida del trail.

Trail, el Soplao nocturno

Son las 23h y en Cabezón de la Sal nos juntamos los soplaoman junto con los participantes del Ultra. En la salida la emoción es máxima: el speaker que nos anima y entrevista de uno en uno, la música a tope de ACDC, las “Amandas” de Decathlon apoyando a tope, y todo el pueblo volcado en la Plaza. La salida es espectacular, pero casi lo es más el paso por Ruente. Ya son horas de dormir, pero niños y mayores se lanzan a la calle para darnos ánimos en el inicio de la aventura.

soplao man noche

La noche es perfecta para correr, temperatura perfecta y sin lluvia. Si, si, seguimos en Cantabria! Aunque correr lo que es correr, más bien poco. El terreno es mucho más técnico de lo que esperaba. En algunas bajadas la organización ha colocado cuerdas fijas por nuestra seguridad. Hay piedras, barro y hasta tenemos que cruzar un río con el agua hasta los muslos. Trail duro y divertido a partes iguales.

Llegamos al avituallamiento de Colsa en el km 34, estamos todos hambrientos. No sé ni qué hora es, pero es la hora de “recenar”. En 15 minutos me aprieto un plato de arroz abundante, filetes de lomo, cuarto de tortilla de patata, y me llevo en la mano un sándwich de nocilla para el camino. A pesar del empacho, puedo correr hasta Barcena Mayor. Allí los corredores del Ultra se desvían y me quedo solo. El soplaman que me precede está muy lejos y por detrás tampoco veo compañeros.

Amanece. El día es precioso y hace hasta calor. Mi único problema es la rodilla derecha que empieza a quejarse. Las bajadas son lo mío pero no puedo aprovecharlas. Me pasan los 3 primeros corredores del Ultra, y me entretengo intentando seguirles un rato. Al primero le aguanto casi 1km. Con estas pequeñas travesuras se hace más ameno. Y así llego a Cabezón, tras 74 kms y 3200m de desnivel positivo. Son las 11h y estoy tan cansado que me tomo media hora para hacer la transición a la bici.

BTT, la clásica del Soplao

Con las piernas castigadas del trail, que ganas tenía de coger mi B’twin Rafal 760, para ir sentadito y “descansar” un poco. Los primeros kms son fáciles y rápidos. Me anima muchísimo el juntarme con los 5000 ciclistas del Soplao BTT.  Pero es un espejismo, en las primeras rampas del Alto del Moral, me doy cuenta de que voy sin piernas, y además me quedo dormido encima de la bici. Decido echarme un rato pero me levanto rápido al escuchar que hablan de mi… no quiero que me retiren de la prueba por no verme en condiciones.

soplaoman btt

Voy encadenando subidas y bajadas. Sin saber muy bien porqué, sigo encima de la bici. Al ritmo que llevo sería un milagro llegar a Cabezón antes de medianoche, cierre de control. Pero continúo porque sí. Y de repente sin previo aviso, todo cambia. Pocos metros antes de coronar la Venta del Mostajo, me despierto, recupero las fuerzas, empiezo a disfrutar de nuevo del recorrido y de la gente que llevo a mi lado. Desconocidos todos ellos, pero increíbles compañeros de aventura. Momentos de alegría y disfrute total, me acuerdo de mi compañero Edu, quien dos semanas antes me había enseñado el recorrido y se había puesto pesadito con que no dejase de comer.. que grande

Justo antes de atacar el Alto del Negreo, una señora en el camino reparte trocitos de filete empanado entre cada uno de los ciclistas. Bajo la tormenta y con una sonrisa. Esto es lo increíble del Soplao, su gente. Hay que vivirlo en persona porque es difícil explicarlo con palabras. El Negreo es duro, rampas de cerca del 30%, pero yo ahora voy sobrado y disfrutando de cada momento.  Saboreo la bajada y cada uno de los kms hasta alcanzar de nuevo Cabezón de la Sal. No me lo puedo creer, llego tirando de un grupo a 40km/h como un bestia. Todavía no ha anochecido, y cruzo la línea de meta después de más de 26 horas de aventura. Me emociono al ver a mis amigos que me reciben. Estoy en una nube, y lo único que me preocupa es que… creo que volveré.

soplaoman

Por | 2017-05-05T17:45:11+00:00 Junio 24, 2016|Experiencias|Sin comentarios

Acerca del autor:

Arturo Domercq
Apasionado del triatlón, tri-cross, triatlón de invierno, larga distancia, etc.. Responsable financiero de decathlon.es

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