Un dia de 770 km

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Un dia de 770 km

Eduardo Perez 21 Oct 2016
Vendedor de Decathlon Marineda, apasionado de las 2 ruedas, enamorado del BTT y de la carretera

MTB: La carrera Madrid-Lisboa

Cuando te proponen acudir a una de las pruebas de mtb más duras del mundo, cualquier loco de la bici respondería sí sin pensárselo 2 veces. Pues bien, si a eso le añades el poder lucir los colores de tu marca pasión allí donde te lleve tu bici, hacen de la prueba una de las experiencias más grandes posibles.

Mi historia comienza 2 semanas antes de la prueba, cuando mi compañero Óscar, embajador Btwin me comenta que tiene una lesión que le está dando la lata, y que no puede forzar e ir a peor, y que si tengo algo pensado para el fin de semana del 1 de octubre. Los ojos se me iluminaron. Para mi era un sueño poder ir a esta prueba, de cualquiera de las formas, pero si aún encima lo iba a hacer como abanderado de B’TWIN, no podía pedir más. Llevaba 1 semana parado ya que daba por finalizada la temporada, pero ese mismo día volví a montarme en la bici. Tenía muchísimas ganas de dar la talla en la prueba.

Comienzo a investigar sobre las etapas, perfiles, recorridos, etc. Me envían el orden de salida de los equipos BTWIN. Me tocan las etapas 1, 4, 7, y 10. Una suerte poder abrir la prueba y ser el último relevo, el que llega a Lisboa.

Y así, un 30 de Septiembre de 2016, nos presentamos todos los chicos BTWIN en la salida. Más de 200 personas en las Rozas, y la piel de gallina. Increíble estar en la línea de salida de una de las pruebas más duras del mundo, no me lo creía. Fotos, entrevistas a compañeros, pero yo estaba deseando que dieran la salida y dar pedales. Y así, a las 12 de la mañana, salió el pelotón de la Madrid-Lisboa. Primeros kilómetros muy nerviosos, como es normal, todos queríamos coger un buen grupito. Siempre pendiente de mis compañeros Claudio y Fran, cogimos un buen grupito en los primeros senderos, un buen ritmo, esperando que en los tramos de carretera nos llevarán a rueda. Pronto llegamos a zonas un poco más duras de tierra, donde nuestro compañero Fran empezó a sufrir un poco, y redujimos el ritmo para así llegar los 3 juntos. Una etapa en su mayoría rodadora, con algunos tramos de senderos, hasta llegar a 2 pequeñas tachuelas hacia el final. Y por fin llegamos al primer punto de avituallamiento, Robledo de Chavela, donde le damos el relevo a nuestros compañeros para la etapa 2. Lo había disfrutado como un enano. Los primeros 60 km de la Madrid-Lisboa.

Ahora tocaba un poco de avituallamiento, ducha, comer bien y recuperar fuerzas, pues la etapa 4, nocturna, nos esperaba a Claudio, Judith y a mi. Auto-caravana y carretera es lo que pudimos ver durante las siguientes 7 horas, y también el relevo de nuestros compañeros de la etapa 2 a la etapa 3. Buenas sensaciones de todos, por supuesto disfrutando del recorrido, y de dar pedales por estos paisajes increíbles que casi ninguno de nosotros conocía.

 

mtb-equipo-ciclismo-montana-madrid-lisboa

 

Cuando llegó la noche, las luces ocuparon nuestros manillares y tijas, y los nervios volvieron a hacer acto de presencia en la población de Navacepeda de Tormes. Personalmente no me siento cómodo en carreras nocturnas, aun contando con una buena luz delantera. Por suerte, la primera parte de la 4 etapa era muy fácil, con carreteras asfaltadas y siempre en terreno favorable, donde los 3 pudimos rodar cómodos. Comenzamos a encarrilar los primeros caminos, y la batería de mi luz delantera dijo adiós, por lo que tuve que echar mano del frontal de mi casco, con mucha menos potencia que la luz delantera. Pronto llegaron las piedras, bosques que más que bosques parecían cuevas, charcos, y la bajada más técnica de toda la Madrid-Lisboa 2016. Una bajada de unos 500 m que todos bajamos con la bici en la mano, llena de rocas con aristas vivas, y que dudo que alguno de los participantes bajase encima de la bici. Seguidamente, una zona de bajada rápida, con alguna zona técnica, y llegaríamos a uno de los pueblos que más me ha marcado en todo el recorrido, Tornavacas, por donde pasamos bien entrada la madrugada, pero sus habitantes nos gritaron como si fuésemos ganadores de un Tour de Francia. Increíble pasar por un pueblo pequeñito, apartado de todo, y que la gente te anime de esa manera. Continuamos por senderos con algunas piedras, y caminos agropecuarios hasta el siguiente punto de relevo, Navaconcejo. Resolvimos la etapa con solvencia, a buen ritmo, aunque yo mantuve la tensión de la noche y la poca visión. Por suerte el cuerpo respondía genial al esfuerzo, y me encontraba muy bien, al igual que mis compañeros de etapa.

Tocaba de nuevo ducha, algo de cena y horas de descanso hasta la siguiente etapa, con Carlos y Claudio, 2 buenos galgos con los que afrontar una etapa 7 muy rompepiernas, que aunque con no demasiado desnivel, nos haría sufrir de lo lindo, pues las altas temperaturas y la distancia de la etapa harían que la hidratación escasease, aún con mochila. Una etapa de 80 km, 1400 de desnivel, pero un continuo sube baja, zonas de arena, muchas zonas donde teníamos que bajarnos de la bici por la dificultad del terreno. Y por sorpresa, el tío del mazo me dijo “Hola, he venido a visitarte”, por suerte no fue muy duro el mazazo físico, y pude recuperarme gracias un par de geles Aptonia 500, que con su contenido en cafeína me aportó la energía que necesitaba, y un pequeño avituallamiento en mitad de la etapa, en un pueblo llamado Membrío, donde otra vez su gente amable nos brindó vasos de refresco, bebida isotónica, melón y sandía, volví a nacer. Finalmente llegamos pletóricos a Cedillo, casi en la frontera con Portugal, mi penúltima parada, para Carlos y Claudio la última, dando el relevo a nuestros compis Arturo, Rubén y Josep.

Ya pensando en la última etapa, a la que más miedo tenía, ya en Portugal, entre las poblaciones de Coruche y la meta, Lisboa, el ansiado objetivo. 110 km, la más larga de la carrera, en teoría la más llana y fácil, pero en mi mente algo me decía que la organización nos tenía preparada alguna encerrona. De nuevo tocaba noche, y salimos Julián, Fran y yo, bien entrada la madrugada. Primeros kilómetros fáciles, pisteo fácil, con luz potente, me disponía a conducir el grupo a buen ritmo, sin prisa pero sin pausa. Pasamos algunos problemas con el track y los caminos, que finalmente solventamos sin más problemas, hasta que comenzamos por las zonas de arena, que cada vez iban creciendo en longitud. Para más inri, mi luz delantera volvió a morir, y empecé a sufrir de lo lindo con poca visibilidad. Las zonas arenosas nos obligan a bajarnos y pasarlas bici en mano. De repente vemos que el camino termina, y que el track indica en diagonal a la izquierda, si, teníamos que cruzar una finca de arena, de un kilómetro aproximadamente, con la bici en la mano para luego seguir por un pequeñísimo camino de arena en el lateral de la vía del tren, y al final….no había camino. Tuvimos que agujerear por el medio del bosque, e ir creando nuestro propio sendero. Unos metros más adelante comenzaba a verse el camino pisado por el resto de participantes. Y así superamos la que para mi fue la zona que más incordio me ocasionó de toda la carrera. Subidas y bajadas de la bici continuas, donde los kilómetros no pasaban. Pero pronto llegaron las carreteras y las zonas de rodar rápido, donde volví a disfrutar como un enano. Las piernas respondían. Otro participante se enganchó a nuestro grupo, y por suerte llevaba una luz de repuesto que me dejó (muchísimas gracias si me estás leyendo), que me ayudó mucho a recuperar las buenas sensaciones encima de la bici. Pasaban los kilómetros, y seguía encabezando el grupo a un ritmo muy bueno. Pasamos varios polígonos industriales, hasta que finalmente empezamos a ver los primeros edificios, luces, por fin comenzabamos a avistar la meta. Cerca de las 7 de la mañana entramos en la zona de meta, muy reconocible ya que la había visto en vídeos. Todos los chicos BTWIN estaban esperando para la entrada triunfal en la meta de Lisboa, que finalmente cruzamos todos juntos.

Porque eso es lo que somos, y lo que queremos transmitir, gente corriente a la que le gusta dar pedales, unidos por un valor, el #valordeequipo, porque juntos somos #elpelotonmasgrandedelmundo.

Para finalizar dar las gracias, Claudio, por aguantarme en todas las etapas y en todos los descansos, gracias, Fran por darlo todo y no dejarse nada guardado, y por aguantar mis gruñidos durante la última etapa, gracias, Carlos por el apoyo y algún consejo que agradecí, gracias, Isra por ser el alma y la alegría de la expedición, y por esos macarrones tan ricos, gracias, Arturo por aportar su fuerza mental al grupo, gracias, Rubén por su ayuda inestimable, gracias, Julián por aportar su experiencia y su humor, y por aguantar mis quejas durante la última etapa, gracias, Judith por contestar siempre con una sonrisa y por echarle siempre un par, gracias, Ana por tu apoyo y su sonrisa constante, gracias, Noe por dejártelo todo en los senderos y lograr terminar,  gracias, Peris, por ser el alma del equipo en carrera, por estar pendiente siempre de todo el equipo; gracias a Alvaro, y Alex, que aún sacando fotos las 24 horas del  día, teníais esos minutitos para apoyarnos y darnos una palmadita en la espalda; y gracias, como no, Andrea y Javi, alma mater de este proyecto y de esta carrera, no se entendería nuestro éxito sin vuestra ayuda con las bicis, sin vuestros ánimos, sin vuestro apoyo, sin vuestras comidas, SIN VOSOTROS, sois la base de todo esto.

Hasta aquí llega una experiencia única, si queréis leer entradas como esta, no dudeis en suscribiros. Saludos a todos.

Por | 2017-05-05T17:45:10+00:00 octubre 21, 2016|Bicicleta de Montaña|2 Comentarios

Acerca del autor:

Eduardo Perez
Vendedor de Decathlon Marineda, apasionado de las 2 ruedas, enamorado del BTT y de la carretera

2 Comentarios

  1. Espartano Bike febrero 12, 2017 en 10:55 pm - Responder

    Buenas.
    Interesante este post, yo personalmente,dire que no podría aguantar esos kilómetros.
    Eso es para super maquinas.
    Felicidades, bien hecho.

    También te dire que tenemos un blog de ciclismo, por si quieres pasarte y dejar algún comentario.

    Saludos desde Espartanos Bike.

    http://espartanosbike.blogcindario.com

    • Administrador marzo 16, 2017 en 1:57 pm - Responder

      Muchas gracias por vuestro comentario Espartanos 😉

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