Si deseas que tu bici luzca flamante como el primer día, precisa a nivel mecánico cual reloj suizo y además, quieres ahorrarte un buen dinero en tus futuras visitas al taller… tan solo debes de prestar atención a las claves que te damos hoy en nuestro post sobre mantenimiento de la bici antes y después de cada salida.

Como cualquier mecánico diría, no hay mejor medicina para nuestra bici, moto o coche que un buen mantenimiento… si, habéis leído bien, que no os engañe la “simplicidad” mecánica de una bici en comparación con la de un coche o moto, puesto que, la mayor parte de reparaciones que se llevan a cabo en los talleres son el resultado de un escaso, inadecuado o incluso nulo mantenimiento de nuestros preciados amigos con ruedas.

Así pues y centrándonos exclusivamente en las bicis… disponte a coger papel y boli que comenzamos!!!

Ya seas un usuario de bici de montaña, carretera, paseo o urbana… los puntos de control previos a cada salida siempre serán los mismos:

Estado de los neumáticos

  • Busca cortes, deformaciones u objetos clavados.
  • Observa si muestran un excesivo desgaste en la banda de rodadura (zona en contacto con el terreno).
  • Asegúrate que la presión de aire se ajusta a la recomendada por el fabricante (localizable en el flanco del neumático en unidades PSI o Bares).

Estos 3 simples gestos minimizarán tanto la posibilidad de sufrir una caída como de que tengas que bajarte de la bici a reparar un pinchazo.

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Estado de las pastillas o zapatas de freno

  • Observa que no sufran un excesivo desgaste (apreciable por la escasa retención en frenada).
  • Frena durante los primeros metros y escucha (si hacen ruido o tienen poca retención puede que estén contaminadas o cristalizadas).

Tan solo 2 comprobaciones para ahorrarte más de un susto y no jugarte el físico bajando.

Estado general de la bici

  • Presta especial atención al manillar, pedales y sillín (busca holguras o ruidos extraños).
  • Revisa que el cuadro o las diferentes partes de la bici no presenten golpes, fisuras, pérdidas de aceite…
  • Evita tener cables deshilachados (sobre todo a nivel de las piernas).

3 comprobaciones que te harán ganar en seguridad e incluso, adelantarte a problemas mecánicos que puedan ir a más.

Estado del casco

  • Asegúrate de que esté en buenas condiciones y sobre todo… aunque esté como nuevo por fuera, cámbialo después de un golpe importante, ya que, la estructura interna del mismo podría estar dañada y no proteger adecuadamente.

1 cabeza, 1 recomendación… no te la juegues, es de los pocos elementos que se interponen entre ti y el suelo.

Una vez realizado el “checking list” previo a la salida y haber vuelto lleno de barro, agua, polvo o diversión… Es hora de darle un descanso a nuestra bici y,  al igual que nos pegaremos una buena ducha para intentar relajar el cuerpo, ella también necesitará de unos cuantos cuidados que no nos llevarán más de 10 minutos (pero que nos ahorrarán bastantes quebraderos de cabeza y dinero en futuras reparaciones fácilmente evitables).

Limpieza de la bici

Dentro del procedimiento de limpieza y lubricación encontraremos tan solo 6 pasos a seguir… ¡¡¡Prepara tu esponja que empezamos!!!

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1. Moja la bicicleta con abundante agua sin presión

Para evitar desgastes innecesarios en componentes (si solo tienes agua a presión a mano, aplícala desde medio metro de distancia).

2. Vierte sobre una esponja un poco de producto limpiador

Y comienza a frotar suavemente el cuadro, llantas… (siempre procederemos a limpiar desde la parte superior de la bici hacia la inferior).

3. Aplica al sistema de transmisión

(Cadena, platos, piñones, cambio y desviador) desengrasante específico de bicicleta y deja actuar 2-3 minutos. Pasado ese tiempo procede a cepillar las piezas para retirar el barro, polvo… (la mayor parte de suciedad y más dañina, siempre se concentrará en esta zona).

4. Aclara con abundante agua sin presión

(Salvo aquella que vaya dirigida a la goma del neumático).

5. Seca la cadena

Con un trapo limpio y utiliza otro distinto para secar el resto de la bici (nunca dejes secar la cadena al sol ya que se oxidaría).

6. Lubrica únicamente la cadena

(Nunca platos y piñones) con productos específicos para bici, en su parte interna, sin excesos y déjala reposar varias horas antes de la siguiente salida (no sirve de mucho lubricar poco antes de la ruta ya que, apenas habría penetrado en el interior de la misma y su propia velocidad de giro haría que el lubricante se nos “escapase” pringándonos el cuadro y a nosotros mismos).

Para finalizar, un CONSEJO MUY A TENER EN CUENTA:

  • Si utilizas frenos de disco, evita por todos los medios que les caiga, tanto al disco como a las pastillas, cualquier producto químico (aceites, ceras, desengrasantes, jabones…), lo más recomendable sería limpiarlos con agua o alcohol isopropílico y, en caso de que tengan suciedad, trapo limpio o cepillo.

Recuerda que si tienes cualquier duda, puedes pasarte por tu tienda DECATHLON más cercana y preguntar por los productos de limpieza/lubricación más adecuados para el mantenimiento de la bici y formas de realizar el proceso de limpieza.