Lagos de Covadonga: poniendo a prueba una Mach

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Lagos de Covadonga: poniendo a prueba una Mach

Antonio Calero 22 Jul 2015
Vendedor de ciclismo en Decathlon Córdoba

La Clásica de Lagos a lomos de una Mach

En el lugar donde se desarrollan las auténticas purasangre del ciclismo es la competición. En esta entrada nos enfundamos el traje de PRO para daros las sensaciones de una de la máquinas con mejor relación calidad-precio del mercado.

La Clásica de Lagos, es una de las competiciones de cicloturismo más populares de la península. Esta prueba transita por unos de los parajes más espectaculares de todo el país, con un final de etapa reina de la Vuelta Ciclista, como es la subida a los Lagos de Covadonga.

Para participar en esta prueba con tanta solera me crucé toda la península para encontrarme con mi compañero bloguero Eduardo y con nuestro amigo Rubén en Cangas de Onís, en este pueblo, famoso en el mundo entero por su puente, tiene lugar la salida de la prueba, y también se encuentra el recinto donde se entregan los dorsales. En el recinto, que no es más que un pabellón deportivo, encontramos una feria donde puedes encontrar de todo, y en que ya se respira ambiente ciclista.

Tras recoger el dorsal y soltar nuestra maleta en el alojamiento facilitado por Edu, nos desplazamos para hacer un breve reconocimiento al primer puerto del día, que aunque parezca una tachuela, da miedo de verdad, con un último kilómetro al 11%. Tras ver el puerto, preparamos nuestras bicis, cenamos y nos acostamos, y mi cabeza no paro de darle vueltas al primer puerto, a esa “tachuela”, miedo me da subir Lagos.

El día comienza bien temprano, a las 6 de la mañana, para desayunar como un PRO, la salida es a la 9 de la mañana y no nos puede pillar el toro, así que más vale prevenir que curar. Cuando salimos a la calle, el día parece que se ha levantado nuboso, con niebla y con un poco de “chirimiri”, lo que en mi tierra se conoce como “un día épico”. Pero a mi la verdad es que me da un poco de miedo, ya sabéis que he montado en nieve, y que en bicicleta ese terreno es una de mis condiciones favoritas, pero en carretera rehuyo de la lluvia todo lo que puedo, tanto, que puedo contar con los dedos de una mano las veces que he montado en esas condiciones, ¡¡¡y me sobran dedos!!!

Lagos de Covadonga: poniendo a prueba una Mach

Lagos es un puerto donde hay que saborear sus 12 kilómetros

La prueba dio la salida a la hora prevista, 9 de la mañana, y comienza por un terreno que mezcla la bajada con el llano. Como hemos salido los últimos, toca darlo todo desde la salida, menos mal que este es el terreno ideal de nuestra Mach, una máquina rodadora donde las haya, aquí puedes sacar todo el jugo a la rigidez del cuadro que permite transmitir toda tu potencia al asfalto, rodando a velocidades medias bastante altas, ayudado, claro está, por rodar en grupo. Poco a poco voy saltando de grupo en grupo, ya vamos sobre el kilómetro 50, y la chicha comienza aquí. Tras llegar hasta el mismo litoral, que nos ofrece unas vistas increíbles, giramos a la derecha para poner dirección del alto de la Tornernería. Cuando comienza las primeras estribaciones de este puesto, nos encontramos el primer avituallamiento, me veo bien, y decido no parar, increíblemente me quito mi cortavientos Ultralight sin bajarme de la bici (eso para mi es un logro comparable a ganar un tour). Al empezar la subida hago un rápido uso de la maneta derecha del Shimano 105 buscando la manera más rápida de llegar al piñón de 28 dientes, es en esos momentos en los que das gracias al cielo por llevar un desarrollo tipo Compact, sin él, a la mayoría de humanos que nos tomamos el ciclismo como un acto recreativo y no competitivo; nos sería imposible subir ciertas cotas, y es que el 50/34 que usa la Mach en los platos nos pone la cosa fácil. Pero no podemos relajarnos, ya que los dos últimos kilómetros, sobre todo el último es duro, y hace que me atranque de lo lindo, pero el primer puerto está en el bolsillo, me pongo mi cortavientos y descendemos para poner rumbo hacia Lagos.

La bajada es empinada y sinuosa, si a eso le sumamos que está mojada se convierte en una bajada bastante peligrosa. Aquí la Mach se comporta de una manera increíble, va sobre raíles, traza a la mínima insinuación, y la verdad es que me siento bastante seguro con ella. Una vez bajamos no hay respiro, y comenzamos la segunda subida del día, el puesto del Ortiguero, un puerto de unos 5 kilómetros con una pendiente media cercana al 4%. En estas subidas la Mach porta mucho mejor que en las rampas de gran porcentaje, ya que te permite mantener un ritmo constante y una media relativamente alta, sin tener que recurrir constantemente a acelerar la bicicleta. Tras coronar el Ortiguero si que me paro en el avituallamiento y me relajo un poco, disfruto del ambiente, y agradezco a los miembros del avituallamiento su gran trabajo, pongo cortaviento, y para abajo que ya solo nos queda el postre.

Lagos de Covadonga: poniendo a prueba una Mach

La Match la puedes utilizar en todas la condiciones climatológicas

Tras una bajada en la que vamos cogiendo a compañeros y formando un grupo bastante grande, llegamos a los primero compases del puerto de Lagos, hasta el Santuario de Nuestra Señora de Covadonga es más o menos llevadero, pero justo en el cruce con el santuario comienzan los grandes desniveles. Este no es un terreno para el que se ha diseñado la Mach, sin embargo me sorprende lo bien que responde a las continuas aceleraciones que le imprimo para solventar metro a metro el puerto. Lagos es un puerto donde, si no saboreas los 12 kilómetros, se te puede hacer un infierno.

El día, con su niebla y su llovizna recuerda los días de las grandes gestas del ciclismo, lo que hace que la motivación se salga de la escala y vayamos comiéndonos el puerto. Los puntos más duros de todo el puerto los encontramos en kilómetro 5, la temida Huesera con su implacable rampa al 15% y el kilómetro 7, en el Mirador de la Reina, con una rampa al 14%. Pasando estos dos puntos ya me encuentro bastante fatigado, jamás en mi vida había subido un puerto tan largo en bici de carretera (en Córdoba el puerto más largo que tenemos será de unos 8 kilómetros), pero noto la meta cerca, y la Mach también, así que realizamos un último esfuerzo y conseguimos finalizar la que es mi primera cicloturista.

Lagos de Covadonga: poniendo a prueba una Mach

La B’TWIN Mach, una auténtica máquina que nos permite hacer lo que sea

Resumiendo, la B’TWIN Mach es mucho más que una bici rodadora o una bici para triatlón, es una auténtica máquina que nos permite hacer lo que sea, incluida una gran fondo (a día de hoy también he realizado la famosa Quebrantahuesos con ella). En cuanto a la marcha, totalmente recomendable desplazarse hasta esta preciosa tierra, y merece mucho la pena cubrir los 800 kilómetros que separan mi ciudad con Asturias para disfrutar de este ambiente ciclista.

Hasta aquí el relato de mi primera marcha cicloturista, espero que os haya gustado, y cualquier duda o consejo ya sabéis, comentad. Un saludo y buenas pedaladas.

Más info sobre la Clásica de Lagos en: http://www.cctnavastur.es/

Por | 2017-05-05T17:45:13+00:00 julio 22, 2015|Bicicleta de Carretera, Experiencias|Sin comentarios

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Antonio Calero
Vendedor de ciclismo en Decathlon Córdoba

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